El costo oculto de los tributos municipales

La revista Forbes analizó cómo impactan en precios, el crédito y las decisiones de inversión de las empresas.
21/07/2025
En un análisis del impacto de los tributos municipales en las empresas, la revista Forbes indica que “dejaron de ser un fenómeno marginal para convertirse en un vector clave de la competitividad empresarial, la formación de precios y la asignación de inversiones en la Argentina”.

Al respecto, citan al Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) que, en su Vademécum Tributario 2025, relevó “la existencia de hasta 155 tributos distintos en el país, tanto a nivel nacional, provincial y municipal. De ese conjunto, 85 tienen origen municipal, una cifra que exhibe la dimensión de la presión fiscal que ejercen los gobiernos locales.

La distribución de la recaudación tributaria consolidada muestra una fragmentación que impacta en el financiamiento público y en la carga sobre los contribuyentes. Según estimaciones del IARAF, si se consideran los efectos de la Ley de Coparticipación Federal de Impuestos y la coparticipación municipal proyectada, por cada $100 que ingresen a las arcas fiscales en 2025, el Tesoro Nacional retendría $25,7, la ANSES recibiría $28,1, las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires concentrarían $33,7, mientras que los municipios obtendrían $12,5.

Por otro lado, el Informe de Tasas Municipales elaborado por el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA) reveló que, durante 2024, se crearon 6 nuevas tasas a nivel nacional”.

El impacto de las tasas municipales en el costo de financiamiento

El artículo señala que “la intensificación de la presión tributaria explicó el aumento del costo del crédito durante los últimos años. Las entidades financieras afrontaron subas casi constantes en las alícuotas provinciales y municipales desde 2009, de acuerdo con un informe del IERAL y la Fundación Mediterránea.

Según el análisis, la carga tributaria llegaría a explicar aproximadamente el 44% del costo total del préstamo. En términos concretos, si una persona paga una cuota mensual de un crédito personal que incluye USD 1.000 en concepto de intereses, en realidad abona USD 440 correspondientes a impuestos, mientras que los USD 560 restantes representan la tasa de interés neto aplicada por la entidad financiera.

Entre los gravámenes más relevantes figuran el Impuesto sobre Créditos y Débitos Bancarios, conocido como impuesto al cheque, Impuestos a los Ingresos Brutos aplicados sobre operaciones de créditos, y el Impuesto de Sellos que grava transacciones con tarjetas y otros instrumentos. A esto se suman las tasas municipales por sucursales, cajeros automáticos y terminales de autoservicio.  

‘El bajo nivel de bancarización de los últimos 20 años se explica en gran medida por la alta presión impositiva sobre los usuarios de servicios bancarios. La carga impositiva, junto con la pérdida del valor de la moneda, son los principales responsables del bajo nivel de bancarización en nuestro país’, agrega el informe”.

En Santa Fe, prevalece la tasa para habilitar el funcionamiento de las empresas

Retomando el estudio difundido por la UIA, Forbes detalla el impacto de diversas obligaciones municipales, entre las que se destaca -en la provincia de Santa Fe- la tasa que permite autorizar formalmente el funcionamiento de los comercios e industrias (lo que en la ciudad de Rafaela se conoce como Derecho de Registro e Inspección -DReI-).

La evolución de las tasas municipales entre 2010 y 2023

La nota también hace referencia a un informe difundido por la La Cámara Argentina de Comercio (CAC) y elaborado por el IARAF,  el cual expone “cómo evolucionó la Tasa de Seguridad e Higiene (TSH) en 30 municipios argentinos durante el período 2010-2023 . El estudio reflejó un incremento marcado de la carga tributaria que ejercen los gobiernos locales a través de este tributo.

En promedio, los municipios que aplican la TSH mediante una alícuota registraron un aumento del 19,3%. El impacto resultó todavía más profundo en aquellos distritos que utilizan un monto fijo, donde el ajuste ascendió a un 125%.

Durante la presentación del relevamiento, Mario Grinman, Presidente de la CAC, sostuvo: ‘El ingenio para recaudar y gastar no tiene límites. Los gobernantes no asumen la realidad de que hay que pagar costos políticos para realizar los cambios que este país necesita. Extreman su imaginación para ver de dónde sacan recursos y el único lugar es el sector privado que no da más’.

Por su parte, Daniel Calzetta, quien preside la Comisión de Asuntos Impositivos de la CAC , subrayó que ‘la tributación municipal es creciente y cada vez toma la forma de impuestos encubiertos antes que verdaderas tasas’. Además, planteó que, según la postura de la entidad, la carga tributaria debería reducirse. Calzetta afirmó que ‘el ajuste de los municipios no tiene que hacerse en base a aumentar tasas y crear impuestos que solo complican la actividad económica y el comercio’”.

Impacto en los precios e inversiones

En la misma línea, “una encuesta reciente de KPMG Argentina reveló las dificultades que enfrentan las empresas ante el peso de la carga fiscal.  

El relevamiento, que alcanzó a más de 100 CEOs y especialistas impositivos de compañías medianas y grandes, permitió dimensionar la incidencia de los impuestos sobre los precios finales y la actividad económica. Con un esquema impositivo ubicado entre los más elevados del mundo, las percepciones recogidas en el estudio describen un escenario que limita la inversión y condiciona el desarrollo empresarial.

El estudio de la consultora identificó que el tributo con mayor impacto negativo sobre las empresas es Ingresos Brutos (IIBB), señalado por el 54,37% de los consultados como el principal factor que encarece los precios de los productos y servicios”.

“El segundo impuesto más distorsivo para las empresas es el Impuesto a las Ganancias, seguido por otras imposiciones como las tasas municipales, que completan el cuadro de presión fiscal.

El análisis también evidencia que el 93% de los ejecutivos y especialistas consideran que el esquema tributario actual no estimula la inversión. Bajo esta percepción, muchas empresas permanecen atrapadas en un ciclo de desinversión.”

Los responsables de la “tragedia fiscal”

Para cerrar el análisis, Forbes recurre a Matías Olivero Vila, presidente de Lógica ONG, quien atribuyó “la responsabilidad de que la Argentina figura entre los países con mayor presión impositiva a los poderes legislativos y ejecutivos en sus tres niveles de gobierno. Sin embargo, también señaló que existe un ‘ecosistema fiscal’ que resultó funcional a esa situación, integrado por instituciones clave como el Poder Judicial, las autoridades fiscales, el sector empresario y la ciudadanía en su conjunto.  

Olivero Vila explicó que ‘existe un aspecto de la actuación judicial que sí incide en la política tributaria, dado que los jueces han sido, en general, cada vez más tolerantes con los excesos cometidos en las normas por los poderes políticos. 

Estos poderes han ido sancionando normas o regímenes cada vez más violatorios de los principios constitucionales, en especial del derecho de propiedad, asumiendo que aquellos jueces tienden a forzar sus interpretaciones para que el poder político termine imponiendo su voluntad, sea por cuestiones de fondo, procesales o por los tiempos involucrados’, concluyó.

A su vez, agregó que ‘la percepción generalizada de los contribuyentes es que existe un alto riesgo de que poco o nada suceda cuando llevan sus casos a la justicia, y que aún los fallos contrarios al Estado, en general, son escritos con limitaciones para que el perjuicio sea más digerible para el fisco’. En la misma línea, continuó: ‘Al no existir límites judiciales contundentes ante claras violaciones constitucionales, esos poderes políticos fueron corriendo cada vez más los límites’”.

Fuente: Forbes.