Luis Gaggiotti, presidente de la Cámara Inmobiliaria de Rafaela y Zona (CIRA), brindó una entrevista al diario Castellanos, en la cual se refirió a los desafíos que condicionan los desarrollos privados en áreas ya consolidadas de la ciudad, en un contexto en el cual el Municipio apunta a una expansión hacia la periferia.
“Paradójicamente, en lugar de concentrar las construcciones o desarrollos en aquellos lugares donde ya tenemos servicios, se recurrió a una expansión bastante costosa de superficies alrededor de la ciudad”, señaló. En este sentido, subrayó que “es muy difícil y costoso llevar servicios a la periferia. Hay que llevar energía, agua corriente, desagües. A su vez, hay que atender estos espacios con otros servicios como la recolección de residuos y el mantenimiento de calles”.
A este escenario, se suma la imposición de que los terrenos para desarrollos privados tengan un mínimo de 300 metros cuadrados, lo cual encarece las inversiones y excede las necesidades de muchos de los emprendimientos. Para la CIRA, lotes de 200 metros cuadrados permitirían densificar y optimizar la infraestructura existente, siempre resguardando los parámetros urbanísticos.
Además, detalló Gaggiotti, en el área céntrica de la ciudad inciden las determinaciones de la Comisión de Preservación y Defensa del Patrimonio Urbano, que “no está funcionando con la calidad, la celeridad y la objetividad que debería tener”. Al respecto, destacó que la imposición de conservar fachadas o partes de edificios, aún cuando las propiedades están en muy mal estado, “impide al desarrollador poder usar el terreno”. Esto, sumado a las bajas alturas permitidas para la construcción, hace que la amortización del valor del terreno en zonas céntricas sea económicamente inviable.
Por otra parte, los desarrolladores no siempre cuentan con la confirmación por parte de la Empresa Provincial de la Energía de Santa Fe (EPE) respecto de la factibilidad energética de las obras. En ocasiones, incluso, “la habilitación de factibilidad inicial puede derivar en la obligación de realizar obras de inversión muy importantes, como la incorporación de transformadores o tendidos eléctricos subterráneos de gran envergadura y alto costo, lo que altera radicalmente la viabilidad de los proyectos”.
Fuente: Diario Castellanos.