De acuerdo con el más reciente Informe de Actualidad Industrial, elaborado por la Unión Industrial Argentina (UIA), en noviembre “la producción industrial cayó -8,7% i.a. En términos mensuales se mantuvo levemente por debajo respecto a octubre (-0,6%, s.e. y -0,1% la tendencia-ciclo, siendo este último el décimo mes consecutivo de comportamiento negativo). Con estos datos, la industria acumuló un crecimiento de +2% en lo que va del año.
A nivel sectorial cayeron interanualmente 15 de los 16 sectores que componen el índice, y cayeron 9 respecto al mes anterior. Si bien persiste la tendencia a la baja en noviembre, cabe señalar que la misma fue acrecentada, en parte, por contar con menos días hábiles debido a feriados.
En términos interanuales, entre los sectores más afectados -con baja a dos dígitos- se encuentra la producción de productos textiles (-36,7%), seguido de vehículos automotores (-23%), productos de metal (-18,6%), maquinaria y equipo (-18%), prendas de vestir, cuero y calzado (-17,6%), y productos de caucho y plástico (-12,5%).
En menor medida, cayó la producción de industrias metálicas básicas (-3%), minerales no metálicos (-2,4%), otros equipos de transporte (-0,5%), y madera, papel, edición e impresión (-0,3%). Por el contrario, el único sector con crecimiento respecto a noviembre de 2024 fue refinación de petróleo (+6,3%).
En cuanto a los subsectores, el 74% mostró caídas interanuales en su producción (50/68 subsectores), implicando un retroceso sectorial en comparación a noviembre del 2024.
De esta manera, luego del rebote del tercer trimestre de 2024, el nivel general de la producción industrial se encuentra en niveles similares. Al comparar contra el año 2022, se observan niveles inferiores en promedio al 9%, con dinámicas heterogéneas”.
Así, mostraron crecimiento “aquellos con buen desempeño por parte de la cosecha principalmente de oleaginosas, frutas y hortalizas y azúcar, muebles, refinación de petróleo (por el impulso de Vaca Muerta), y los sectores de mejor acceso al crédito y cuotas como el caso de la producción de motos”.
Otros se mantuvieron estables, sin impulso de la demanda y con una baja recuperación respecto a los niveles previos, como es el caso de productos farmacéuticos, algunos segmentos de alimentos y automotriz.
Finalmente, cayeron las “industrias traccionadas por bajas en el sector de la construcción, menor demanda final junto con una mayor competencia de bienes importados (textil, indumentaria y calzado, bebidas, complejo metalmecánico y de acero, caucho y plástico, e insumos para la construcción)”.
Fuente: UIA.