La FISFE alertó sobre la grave crisis que atraviesa la industria manufacturera en Santa Fe

La caída de la actividad, el cierre de empresas y la pérdida de empleo configuran un escenario de desindustrialización que exige medidas urgentes para sostener la producción, el entramado pyme y el trabajo formal.
24/02/2026
En la más reciente reunión de Consejo Directivo de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE), que tuvo lugar el lunes 23 de febrero, los referentes del sector allí presentes “señalaron las crecientes dificultades para mantener plantas operativas y preservar puestos de trabajo en amplios sectores productivos”. 

En este sentido, indicaron que “la combinación de altas tasas de interés que encarecen el financiamiento, apreciación cambiaria que abarata los productos importados y un mercado interno debilitado por bajos ingresos resulta en una ecuación de alta complejidad para la industria”.

En efecto, “los datos del último informe de la Federación dan cuenta del escenario: en diciembre de 2025 se registró una caída de la actividad del 9,8% interanual, donde el 68% de las ramas industriales presentó caída en su nivel de producción. Adicionalmente, entre diciembre de 2023 y octubre de 2025, se perdieron 292 industrias y  más de 7.700 puestos de trabajo industriales en la provincia, lo que representa una baja del 4,9% y 5,6%, respectivamente. 

Estas cifras reflejan un proceso de desindustrialización que pone en riesgo la subsistencia del entramado productivo local. En provincias como Santa Fe, donde la industria es uno de los motores principales de la economía, el deterioro de la producción conlleva un efecto negativo multiplicador que impacta de manera directa en otros sectores, amplificando la gravedad del deterioro de la actividad económica”.

En este marco, el Consejo Directivo de la entidad manifestó “su preocupación por los sectores más afectados y por la sostenida pérdida de empresas y empleo industrial” e insistió en “la urgente necesidad de implementar una política industrial a nivel nacional que propenda a facilitar la inserción inteligente en los mercados globales, defender los sectores industriales transables de la competencia desleal, igualar las condiciones de competitividad (costo logístico, financiamiento productivo, costo impositivo y laboral no salarial) y generar las condiciones para la reactivación del mercado interno, con el objetivo de preservar e incrementar [el] tejido productivo y generar más empleo privado formal”.

Fuente: FISFE.