La Unión Industria Argentina (UIA) presentó los resultados de la primera encuesta del año realizada por su Centro de Estudios (CEU); una iniciativa que busca analizar los principales indicadores industriales y las perspectivas del sector.
El reporte señala que “el Monitor de Desempeño Industrial (Índice MDI), que anticipa la evolución de la actividad industrial, se ubicó en 36,5 puntos en enero de 2026, cayendo -7,5 p.p frente al relevamiento anterior.
Cabe señalar la marcada estacionalidad del mes, atravesado por vacaciones y paradas de planta. En este sentido, en comparación con enero del año pasado —cuando se había registrado el valor más alto para ese mes en los últimos dos años— la situación empeoró con una variación negativa de -5,6 p.p.
Al analizar las principales variables, predominaron los resultados negativos. El 53,3% de las empresas encuestadas afirmó que su nivel de producción cayó en comparación con el promedio del cuarto trimestre del año pasado.
En cuanto a las ventas internas, el 54,7% de las empresas reportó bajas —el tercer valor más elevado de la serie—, mientras que solo el 13,3%registró aumentos. En materia de exportaciones, el 30% informó caídas y el 14,3% subas, manteniéndose proporciones similares a las observadas en encuestas previas.
En empleo, el 22,2% de las empresas registró caídas. Entre ellas, la mitad recurrió a la reducción de personal ante la menor actividad, el 41,4% redujo turnos y el 22,9% implementó suspensiones. De cara a los próximos doce meses, el 19,4% anticipa un aumento en su plantel, mientras que el 26,0% prevé una reducción.
En las pymes se observaron las mismas dinámicas, aunque en términos de producción y ventas, las micro y pequeñas empresas resultaron más desfavorecidas que las medianas y grandes (ID de -43,3 p.p vs ID de -34,8 p.p en producción y -46,5 p.p vs -30,8 p.p en ventas). A diferencia, en empleo, las medianas y grandes registraron un mayor impacto negativo (-18,5 p.p. vs -13,3 p.p.).
El 45,6% de las empresas tuvo dificultades para afrontar al menos uno de los siguientes pagos: salarios, proveedores, compromisos financieros, servicios públicos e impuestos. Las mayores complicaciones se concentraron en el pago de impuestos y proveedores. El 5,4% presentó atrasos en todos los pagos mencionados. Entre las principales consecuencias de este atraso se destacaron el pago de intereses y mayores costos financieros (39,8%) y el aumento del endeudamiento o la necesidad de financiamiento en el corto plazo (38,1%).
El 46,1% identificó la caída de la demanda interna como su problema más relevante, confirmando que la debilidad del mercado doméstico sigue siendo el eje central de las dificultades. En segundo lugar, cambió la composición de las preocupaciones. Los costos, que en enero de 2025 lideraban con 40,6%, redujeron su peso al 19,7% en enero de 2026. Aunque continúan siendo relevantes, dejaron de ocupar el lugar predominante. En contraste, crecieron las inquietudes vinculadas a la competencia externa: la dificultad para competir con bienes importados pasó de no registrar menciones en octubre de 2024 a representar el 19,4% en enero de 2026, en un contexto de mayor apertura comercial y apreciación cambiaria que intensificó la presión sobre la producción local.
Por último, las expectativas positivas mostraron una moderación. Se redujo la proporción de empresas que prevé mejoras en su situación económica (47,8% frente al 60,4% del relevamiento anterior), en su sector de actividad (41% frente al 57,0%) y en el contexto económico nacional (51% frente al 68,6%)”.
Fuente: UIA.