La UIA advierte sobre la situación crítica de la industria y pide avanzar en reformas que mejoren la competitividad

La entidad señaló que muchas empresas —especialmente pymes— atraviesan un escenario complejo por la caída de la actividad, la presión fiscal y las dificultades de financiamiento, y remarcó el rol estratégico de la industria en la generación de empleo, valor agregado y divisas para el país.
05/03/2026
En un comunicado que rescata las palabras de su fundador, Carlos Pellegrini —“Sin industria no hay Nación”— la Unión Industrial Argentina (UIA) expresó su “preocupación por la situación de diversos sectores industriales y de distintas provincias”.

En este sentido, la entidad indicó que “la transición hacia un nuevo esquema económico implica un proceso de adaptación profundo que no es homogéneo ni inmediato. Muchas empresas, especialmente pymes, están atravesando una situación crítica, con bajo nivel de actividad, alta presión fiscal, dificultades para financiarse y caída del empleo”. 

Luego, explicó que “la industria argentina produce el 19% del PBI y aporta el 27% de la recaudación fiscal nacional, lo que evidencia que su contribución al fisco es incluso mayor que su participación en el PBI. Además, genera de manera directa el 19% del empleo formal del país, con aproximadamente 1.200.000 trabajadores, y moviliza otros 2.400.000 empleos formales indirectos a lo largo de toda la cadena productiva. En total, más de 3.600.000 trabajadores dependen directa o indirectamente de la actividad industrial. Estos datos reflejan el rol estratégico que cumple la industria en la economía argentina por su capacidad de agregar valor, generar exportaciones y aportar divisas. Detrás de cada fábrica se encuentra un capital social construido por empresarios y trabajadores”. 

Así, aunque puso en valor “los avances logrados por el gobierno nacional en materia de equilibrio fiscal y la decisión de encarar reformas estructurales largamente postergadas” y valoró “la baja de la inflación y la actualización del marco laboral, así como el proceso de integración internacional y todas las medidas tendientes a mejorar la competitividad del sector productivo nacional”, recordó que “la industria es un sector transable de la economía que compite de manera directa con el mundo y que, por lo tanto, debe adaptarse a estándares internacionales en materia de presión impositiva, infraestructura y costos financieros”, lo que requiere que se avance “en una agenda que permita reducir las distorsiones acumuladas”. 

Para finalizar, señaló que “el empresario argentino no diseñó el marco económico previo ni es responsable de las distorsiones estructurales acumuladas durante décadas” y abogó por un marco de respeto “hacia quienes producen, invierten y generan empleo en todo el país” como “punto de partida para reconstruir la confianza que la Argentina necesita, tanto puertas adentro como frente al mundo”. 

Así, reafirmó “su vocación de trabajar junto al Gobierno, los trabajadores y toda la sociedad para construir una economía productiva, moderna e integrada al mundo”.

Fuente: UIA.